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Iris D'Oro

Oro macizo, laminado o plata

Las tres líneas comparadas de frente, incluido lo que cada una hace mal. Quien compra macizo y quien compra laminado buscan cosas distintas, y las dos son válidas.

5 minutos de lectura

La diferencia de fondo

El oro macizo es oro en todo su espesor: si lo cortas por la mitad, el interior es del mismo material que la superficie.

El oro laminado es otro metal —normalmente latón— recubierto con una capa de oro. Si lo cortas, por dentro no hay oro.

La plata 925 es plata en todo su espesor, con 92,5 % de plata pura. Es maciza, como el oro 18K, pero de otro metal y otro precio.

Comparación

Oro 18KLaminadoPlata 925
Ley750No aplica925
Se desgasta la capaNo tiene capaSí, con el tiempoNo tiene capa
Se oscureceNoAl desgastarseSí, y se limpia
Conserva valorSíNoPoco
CertificadoSíNoLey marcada
Garantíade por vida3 añosAutenticidad

Oro macizo 18K

Es la opción para una pieza que quieres tener siempre: un anillo de matrimonio, una cadena que vas a usar a diario durante años, algo que piensas heredar.

A favor

  • No se desgasta ni cambia de color con el uso.
  • El material conserva valor: puedes venderlo o empeñarlo.
  • Se puede reparar, soldar y ajustar de talla cuantas veces haga falta.
  • Rara vez causa alergia.

En contra

  • Cuesta bastante más.
  • Se raya, como todo metal, aunque el rayón se pule.
  • Perderlo duele más.

Oro laminado

Es la opción para tener piezas lindas sin que cada una sea una decisión grande. Para probar un estilo antes de comprometerte, para viajar sin preocupación, o simplemente para tener variedad.

A favor

  • Cuesta una fracción de lo que cuesta el macizo.
  • Se ve prácticamente igual cuando está nuevo.
  • Permite tener varias piezas y cambiar de look.
  • Si la pierdes, no es una tragedia.

En contra

  • La capa se desgasta. Cuánto dura depende del uso.
  • Cuando se desgasta se ve el metal de abajo, y eso no tiene arreglo.
  • No conserva valor.
  • No se puede soldar ni ajustar sin dañar la capa.

Nadie puede prometerte cuánto dura la capa, y desconfía de quien lo haga. Depende del grosor, de tu piel, del sudor, de si te bañas con la pieza. Con cuidado puede durar años; sin cuidado, meses. Aquí explicamos cómo cuidarla.

Plata 925

Es maciza y tiene su propio carácter: un blanco frío que combina distinto al oro. Cuesta mucho menos porque la plata vale mucho menos que el oro.

Lo que hay que saber: la plata se oscurece. Reacciona con el aire, el sudor y los perfumes. No es un defecto ni señal de mala calidad, le pasa a toda la plata. Se limpia con un paño y vuelve a su tono.

Entonces, ¿cuál?

Sin rodeos:

  • Si es una pieza para toda la vida —matrimonio, un regalo importante, algo que quieres heredar— es oro macizo 18K. No hay discusión.
  • Si quieres variedad y renovar seguido, el laminado te da mucho más por el mismo dinero.
  • Si te gusta el metal blanco y quieres algo macizo sin el precio del oro, la plata 925.

Mucha gente tiene de los tres, y tiene todo el sentido: no se usa lo mismo para ir a trabajar que para un matrimonio.